viernes, noviembre 10, 2006

Vuelven los pívots?



Faltan sólo unas semanas para que Greg Oden juege su primer partido con Ohio State University. Oden fue el unánime número 1 en todos los rankings en high school el curso pasado, y tiene todos los números para convertirse en el gran pivot que no llega a la NBA desde Shaq. Oden es grande (2’13), fuerte y coordinado. Y sabe jugar. Por carácter, se parece más a David Robinson que a Shaq. Es educado, reservado, casi tímido con los medios.

Oden llenará muchas páginas y navegará por la red con abundancia prómixamente, pero hoy sólo lo quería usar como excusa para hablar de Andrew Bynum, pívot titular de Los Angeles Lakers. Bynum se convirtió el 18 de Octubre del 2005 en el jugador más joven en ser drafteado (17 años, 8 meses y 2 días: directamente desde el instituto) y, después, en el jugador más joven en disputar un partido (18 años y 6 días), record que se mantendrá para siempre a no ser que David Stern o algun sucesor suyo (si llega algun dia...) cambien la regla que obliga a los jugadores a esperar un año tras su graduación de instituto para presentarse al draft.

La temporada pasada, Bynum jugó 7,3 minutos en 43 partidos con los Lakers (ni uno como titular). Esta temporada, su eclosión ha sido increíble. En 6 partidos, ha jugado 21 minutos de media y suma 11,2 puntos, 7,2 rebotes y 1,3 tapones (http://www.nba.com/playerfile/andrew_bynum/career_stats.html). Debutó con 18, 9 y 5 asistencias contra Phoenix y contra Golden State hizo 20 puntos, 14 rebotes y 3 tapones.

Bynum cumple el estereotipo de pívot grande, tradicional. El tipo de pívot que dominó la liga durante muchos años. El tipo de pívot que representaban Olajuwon, Ewing, Robinson o Shaq. Es exagerado y absurdo meter a Bynum en el mismo saco que estos cuatro, pero su evolución permite pensar que puede convertirse en un jugador dominante. Mucho tiene que ver en la explosión del joven pívot otro ilustre, para muchos el mejor pívot de la historia: Kareem Abdul Jabbar. Así nos lo cuentan en el LATimes:

This really is an ideal situation for Kareem Abdul-Jabbar.The spotlight, whose glare he abhorred, shines elsewhere these days. While a new generation of Lakers perform under the bright lights, Abdul-Jabbar can sit off to the side in a Staples Center seat.
And while nothing can compare to winning six NBA titles and the distinction of being the league's all-time leading scorer, Abdul-Jabbar is getting more-than-adequate satisfaction these days from watching his prize pupil excel.Nineteen-year-old center Andrew Bynum, who has been under Abdul-Jabbar's expansive wing since joining the team a year ago as a first-round draft choice, is off to an impressive start. Bynum's best performance so far came Tuesday night at Staples Center where he had career highs in points (20) and rebounds (14), along with several crucial blocks."I always felt he would improve if he got the minutes," said Abdul-Jabbar after the game. "Practice is no place to learn.""What I've tried to teach him is to be in the right place at the right time. His biggest problem was standing around watching what was going on instead of moving his feet."It's not just that I coach him. I feel as close to him as if he was my nephew. He was just 17 when he got here, but being a parent myself helped me deal with him. And he's a great kid."

Kareem incide en que una de las principales causas del juego de Bynum es precisamente que juega minutos aunque sea joven; porque todavía tiene 19 años... Bynum aprende del maestro porque tiene talento y carácter. Lo demostró cuando jugó contra Shaq la temporada pasada en el Staples Center (me encanta un detalle: Kobe es el primero en ir a separar, pero después es también el primero en felicitar a Bynum...):

http://www.youtube.com/watch?v=bPRqhNK6g6g&mode=related&search



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